HORMIGA ACRÓBATA

Crematogaster SPP

INTRODUCCIÓN

Entre las hormigas acróbatas se incluyen varias especies. Su nombre común es descriptivo del hábito que tiene esta hormiga de elevar su abdomen por encima del tórax y cabeza, sobre todo cuando se le molesta.

RECONOCIMIENTO

Las obreras son monomórficas, de aproximadamente 2,5 a 4 mm de largo; las reinas llegan hasta 10 mm de largo. Son de color marrón claro a negro, a veces multicolor. Sus antenas tienen 11 segmentos, con una clava de 3 segmentos. Su tórax tiene 1 par de espinas dorsales y su pedículo de 2 segmentos esta adherido al lado superior del gáster. El gáster tiene forma de corazón si es visto en posición dorsal, la parte más ancha hacia el tórax y agudamente puenteado hacia la parte de atrás. Tienen aguijón y las obreras de muchas de las especies emiten un olor repulsivo en señal de alarma.

DAÑOS Y SEÑALES DE INFESTACIÓN

A menudo la única señal exterior de daño es la acumulación de desecho expulsado por estas hormigas, sobre todo cuando el desecho es de aislamiento de poliestireno. Aunque prefieren la madera ablandada por pudriciones de hongos o el aislamiento de poliestireno, pueden ampliar las cavidades que otros insectos han hecho en la madera. En ocasiones quitan el forro de aislamiento de los cables telefónicos o eléctricos, lo que puede provocar corto circuito.

BIOLOGÍA

No hay muchas publicaciones acerca de la biología y hábitos de la hormiga acróbata. La mayoría de las especies están descritas como infestadoras de estructuras anidando en nidos de moderados a grandes. Probablemente la especie más comunmente encontrada es C. lineolata (Say) con obreras de 3 a 4 mm, machos 3,5 a 4 mm y hembras 7 a 8 mm de largo. Esta especie varía mucho en su coloración y anida en alturas de hasta 1.700 m, como en las Montañas Blue Ridge. Muchas de las especies, incluyendo C. lineolata, cultiva áfidos y construye refugios de cartón para cubrirlos. C. lineolata fabrica protecciones similares que son usadas como cámaras de nacimiento/crianza. Se han observado enjambres (alados reproductores) en los nidos o emergiendo de ellos desde mediados de Junio hasta finales de Septiembre; en Dakota del Norte el 18 de julio, en Colorado del 4 de Julio al 5 de Agosto. El olor emitido por C. lineolata se asemeja al de las heces fecales de los mamíferos.

HÁBITOS

Dentro de las estructuras la hormiga acróbata típicamente anida en madera que ha estado expuesta a alta humedad y pudrición por hongos; estas mismas condiciones de la madera son preferidas por la hormiga carpintera. También anidan en paneles de espuma de poliestireno, y huecos de los muros. En el exterior muchas especies anidan bajo las piedras, en barrotes, leña, o árboles en los que las pudriciones por hongos les permiten hacer túneles bajo la corteza y/o en la madera. Ocasionalmente anidarán en galerías abandonadas por termitas u hormigas carpinteras, así como en huecos de barrenadores, escarabajo polvoso de los postes o túneles de avispas de la madera.
Las obreras fácilmente entran a las estructuras tanto formando caminos a lo largo de las ramas de los árboles y las líneas de servicios públicos como utilizando la conexión que les proporcionan los vallados y galerías. Así que entonces, entran a través de las grietas y agujeros que hay alrededor de las líneas/tubos de los servicios públicos, marcos de las ventanas, etc.. Las obreras también pueden formar caminos por el terreno, entrar por debajo de las puertas, agujeros y otras aberturas o grietas. Se les ha encontrado viajando para infestar a distancias mayores de 30m. La hormiga acróbata se alimenta de la miel de los áfidos y pulgones lanígeros, insectos a quienes cuidan como si fueran su propio “ganado”. También se alimentan sobre insectos vivos o muertos, incluyendo enjambradores (alados reproductores) de las termitas. En el interior, muestran una ligera preferencia por los alimentos dulces y con alto contenido de proteína como las carnes. Cuando se molesta o se alarma a la colonia, las obreras de todas las especies, excepto las más pequeñas, tienden a ser bastante agresivas. Suelen estar listas para morder y emitir un olor repulsivo.