HORMIGA DEL PAVIMENTO

Tetramorium Caespitum

INTRODUCCIÓN

Esta hormiga recibe su nombre común debido a que sus nidos se ubican en o debajo de grietas del pavimento. La hormiga del pavimento fue introducida desde Europa por los primeros colonizadores.

RECONOCIMIENTO

Obreras monomórficas de aproximadamente 2,5 a 4 mm de largo. Cuerpo de color marrón claro a negro con patas y antenas más pálidas. Cabeza y tórax con surcos y crestas de líneas paralelas. Antena de 12 segmentos, con clava de 3 segmentos. Tórax con un par de pequeñas espinas en la parte trasera superior, perfil irregularmente redondeado. Pedicelo de 2 segmentos. Aguijón presente.
Los reproductores o enjambradores pueden distinguirse de otros reproductores por la presencia de surcos o ranuras finas en su cabeza y tórax, similares a los que presentan las obreras.

BIOLOGÍA

Se ha realizado muy poca investigación con relación a esta hormiga. Las colonias son de moderadamente grandes a grandes, promediando entre 3 a 4.000 hormigas con varias reinas. Su tiempo de desarrollo varía entre 36 y 63 días. Las reproductoras aladas, en exteriores aparecen principalmente durante Junio y Julio, pero en áreas interiores pueden emerger en cualquier momento, incluyendo en tiempo de invierno. Se ha demostrado que las obreras son hospederas intermedias de Raillietina tetragona (Molin), gusano parásito de las aves de corral y de R. echinobothrida (Mednin).

HÁBITOS

En el interior, la hormiga del pavimento ocasionalmente anidará en muros, en material aislante y debajo de los pisos. El sitio en que es más común encontrarla es en el concreto de las paredes de fundación a nivel del suelo y especialmente cerca de alguna fuente de calor durante el invierno. Frecuentemente, siguen las tuberías que entran a través de la pared para ganar acceso a los pisos superiores de los edificios.
En el exterior, estas hormigas típicamente anidan debajo de las piedras, en grietas del pavimento y cerca de los edificios. Entran a ellos a través de grietas de las paredes, juntas de expansión y las aberturas naturales del edificio. Aunque no son agresivas, las obreras pueden morder y picar. Estas hormigas se alimentan casi de cualquier cosa incluyendo insectos, néctar, semillas, jugos de las plantas y alimentos domésticos entre los que se pueden mencionar carnes, nueces, queso, miel y pan aunque muestran preferencia por la carne y la grasa. Hacen caminos que llegan a tener distancias de hasta 9 metros para buscar sus alimentos.